Chile llama a ampliar la responsabilidad público-privada para un desarrollo urbano más equitativo en América Latina y el Caribe

Publicado el:13 de jul del 2016

  • La ministra de Vivienda y Urbanismo, Paulina Saball, dio a conocer la postura del Gobierno frente a los desafíos en la implementación de una Nueva Agenda Urbana en la región, cuyos acuerdos quedaron definidos en la declaración firmada por todos los países integrantes de la Asamblea de Ministros y Autoridades Máximas de Vivienda y Desarrollo Urbano de América Latina y el Caribe (MINURVI).

  • La actividad fue antesala de la Conferencia ONU-Hábitat III que se realizará en octubre en Quito, Ecuador, donde los países participantes buscarán acuerdos para enfrentar los nuevos desafíos en materia de urbanización y los beneficios para las familias del continente.

Con un marcado énfasis en la responsabilidad público-privada que le cabe a nuestro país y la región para alcanzar un desarrollo urbano equitativo, la ministra de Vivienda y Urbanismo, Paulina Saball, planteó la postura de Chile en la Declaración de Asunción firmada junto a las naciones integrantes de la XXV Asamblea de Ministros y Autoridades Máximas de Vivienda y Desarrollo Urbano de América Latina y el Caribe (MINURVI) llevada a cabo en la capital paraguaya, instancia previa a la gran cita mundial que se dará en octubre con la realización de la Conferencia ONU-Hábitat III.

Tras dos días de diálogo entre todos los Estados asistentes, lo acordado en esta cita fue convenir las prioridades y desafíos de los países de la región para la implementación de la Nueva Agenda Urbana. En ese sentido, la titular de Vivienda y Urbanismo sostuvo que si los países de la región identificaran los focos de mayor inequidad en la distribución del ingreso, con el desafío de una mayor planificación urbana para sus ciudades, el financiamiento público-privado alcanzaría un mayor grado de relevancia.

“Nosotros como región tenemos que poner un alto énfasis en la responsabilidad que cabe a los distintos actores sobre el desarrollo urbano, inclusivo y sustentable. Ya no es posible pensar que el desarrollo urbano sea solo responsabilidad del Estado o sea sólo responsabilidad de la inversión pública que siempre va por detrás de las necesidades, sino tiene que ser previsto en la forma de planificación, pero también asumido por el sector privado en el desarrollo inmobiliario”, afirmó la ministra Saball.

Así como Chile, las distintas delegaciones de Argentina, Bermudas, Brasil, Bolivia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Jamaica, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, junto a representantes de agencias y organismos internacionales relacionados con hábitat, vivienda y urbanismo, debatieron las propuestas para el desarrollo urbano en la región, dando como resultado la Declaración de Asunción, documento que llevará la propuesta de MINURVI a ONU-Hábitat III.

Entre las principales conclusiones establecidas en este documento quedó comprometida la definición de políticas de vivienda armónicas con el desarrollo urbano sostenible, con viviendas bien localizadas, provistas de bienes y servicios urbanos, sociales y culturales, así como también de adecuada protección de la población respecto a los riesgos de desastre. A su vez, políticas centradas en los temas referidos al mejoramiento del hábitat rural y de ciudades intermedias.

El documento oficial detalla, también, que en este proceso el rol del Estado es esencial como garante e impulsor de políticas que encaucen la actuación de los actores públicos y privados hacia la construcción de mejores ciudades. En ese sentido, se concordó fortalecer el marco regulatorio del desarrollo territorial y urbano, garantizando la función social y ecológica del suelo; revertir y evitar los procesos de segregación socio-espacial de la urbanización, considerando en particular la participación e inclusión de mujeres, jóvenes, niñas y niños, ancianos, personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad.

“Un tema relevante de nuestra región es cómo compartimos experiencias, instrumentos, con la finalidad de hacernos cargo en definitiva de un desarrollo urbano que tenga todos estos atributos, que garantice el derecho a la ciudad, pero que efectivamente esté incluido en la forma en la cual concebimos el crecimiento de las urbes y la construcción cotidiana asumiendo el rol que a cada uno le compete”, remarcó la titular del Minvu.

En total son 16 compromisos, que incluyen los resultados de la declaración firmada en agosto de 2015 en Montego Bay, Jamaica (anterior asamblea de Minurvi), y cuyo fin es garantizar no sólo el acceso universal a la vivienda adecuada, sino también el acceso universal a un “hábitat digno” que involucre servicios públicos básicos, equipamiento comunitario e infraestructura y transporte urbano de calidad. Su importancia se alinea con los nuevos retos ambientales, definidos en el Acuerdo de Paris (COP21) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2015 – 2030, sobre la necesidad de mitigar y adaptarse a los efectos adversos del cambio climático, con el uso eficiente de la energía y el agua, la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero y la protección de la población a través de la reducción de las situaciones de vulnerabilidad y el riesgo ante desastres.

La Conferencia ONU-Habitat III, que se desarrollará en octubre en Quito, Ecuador, y que contará con una delegación chilena encabezada por la Presidenta Michelle Bachelet, será la oportunidad para debatir sobre nuevos desafíos en materia de urbanización, establecer relaciones de cooperación con otros países, tener acceso a buenas prácticas, hacer un intercambio entre pares y con la sociedad civil, y otros actores privados, es decir, una oportunidad de ampliar las alianzas de trabajo y colaboración.

Se trata de una instancia donde los Estados evaluarán los progresos realizados sobre las recomendaciones realizadas en la Conferencia Habitat II que se desarrolló en Estambul en 1996, y cuyo principal objetivo será reforzar el compromiso global a favor del desarrollo urbano sostenible.

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