Viviendas patrimoniales cambian el rostro a comunas mineras de Lota y Coronel

Publicado el:29 de feb del 2012

"Al 2013 Lota va a tener una cara distinta. Estamos convencidos que le dejaremos un legado al país en materia patrimonial y que la comuna carbonífera se convertirá en un referente urbano a nivel nacional y latinoamericano”, explicó el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodrigo Saavedra.

29 de febrero de 2012. Con la presencia de uno de los personajes más clásicos de la cultura lotina, la Isidora del Parque Cousiño, y el minero que representa el esfuerzo y trabajo de la Zona del Carbón -el pasado miércoles 22 de febrero- se dio inicio a las obras de Reconstrucción Patrimonial de los pabellones 46, 48 y 51 de Lota Alto.

Estas 53 construcciones, que datan del 1900, resultaron severamente dañadas por el terremoto y representan uno de los desafíos más importantes en materia de reparación que ha asumido el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

“El proceso de reconstrucción patrimonial es uno de los temas más complejos de poder abordarlo, porque no es sólo la reparación estética de una vivienda de más de 100 años sino que también una intervención a nivel estructural para que las familias puedan seguir habitándola muchos años más. Al 2013 Lota va a tener una cara distinta y con mucho orgullo se podrá decir que los pabellones fueron recuperados integralmente. Estamos convencidos que le dejaremos un legado al país en materia patrimonial y que la comuna carbonífera se convertirá en un referente urbano a nivel nacional y latinoamericano”, explicó el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodrigo Saavedra, en la actividad en la que además estuvieron presentes, representantes del municipio, y beneficiarios.

Las familias fueron beneficiadas con el Subsidio del Programa Protección del Patrimonio Familiar, Título II (Mejoramiento de la Vivienda) del Minvu, 60 UF. Además, recibieron un subsidio adicional de 200 UF por la calidad de vivienda patrimonial. La inversión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo supera los 300 millones de pesos.
“El terremoto fue impresionante, porque fue como que la vivienda se estaba desarmando entera y se sentían los ruidos de las tablas y el techo se quebraba. El daño más grande se produjo en el techo y las chimeneas. Me parece fantástico lo que vivimos hoy, porque tenemos la opción de que se nos repare el hogar sin sacar un peso de nuestro bolsillo. Los pabellones van a quedar lindos y no se va a perder la fachada que es lo más importante”, dijo Catherine Fernández, quien vive hace más de 15 años en una de las viviendas con su marido, ex minero de Enacar.

Algunas característias de las viviendas

El primer piso de los pabellones es de albañilería de bloques huecos de hormigón y refuerzo en cadenas, el proyecto se concentra principalmente en la reparación de las fisuras y de las zonas con el Recubrimiento dañado producto del pasado terremoto del 27 de febrero de 2010.

El segundo piso original está conformado por un entramado de madera nativa relleno entre con paneles de hormigón. El terremoto sumado a la antigüedad de la edificación (60 años con mínima mantención), provocó daños severos en gran parte de los entramados del segundo piso: separación de la estructura de los paneles o del amarre sobre las cadenas o el colapso de piezas, especialmente las más expuestas al exterior.

Los primeros trabajos se van a focalizar en la techumbre par dar tranquilidad a los propietarios ante la llegada del invierno.

“El tema de las lluvias es el que más nos complicaba, pero con estas reparaciones quedamos más tranquilos. Además, aquí está la cara visible del ingreso a la comuna y va a ser muy atractivo para los turistas ver los pabellones restaurados”, Rosalía Gómez, presidenta Junta de Vecinos pabellón 46-48-51.

Este inicio de obra se suma a la entrega de llaves en un pareo de reconstrucción patrimonial que se desarrolló ayer en el sector de Palomares, en Puchoco Schwager. Allí el equipo de recuperación patrimonial del Minvu trabaja en 14 viviendas que sufrieron graves daños con la catástrofe del 27/f.

“Más que orgullo sentimos emoción. Nadie espera que un terremoto de gran magnitud destruya todo un barrio y creo que la palabra patrimonio cayó muy bien en Palomares porque era un anhelo de los pobladores. Se recicló la madera chilena y la volvieron a hacer puerta, escalera y ventanas. Estamos muy agradecidos del supremo gobierno y de las autoridades locales”, Rubén Villablanca presidente Junta Vecinos Puchoco Schwager.

“Me siento muy emocionada y contenta. Gracias a Dios salió casa patrimonial y tuvimos la bendición para que se arreglara. Estas casas tienen historia, ya que tenemos vecinos que han vivido toda una vida aquí y uno le toma cariño al entorno y al hogar, más todavía cuando están tan hermosas. Ahora debemos asumir el compromiso de cuidarlas y no dejar que se deterioren”, Blanca Roa, dueña de casa y beneficiaria.


 

Volver