Ejemplo de la reconstrucción

Publicado el:07 de sep del 2011

Lea la columna que el Ministro Rodrigo Pérez Mackenna escribió como homenaje para el líder de Levantemos Chile,  Felipe Cubillos.


Santiago, miércoles 7 de septiembre de 2011.- Así como resulta difícil aceptar o explicar la muerte de un ser querido, nos sorprende también la desaparición de un grupo de buenas personas trabajando por una causa tan noble, en las circunstancias conocidas.

En ese avión a Juan Fernández viajaban, unidos por un ideal común, miembros de las Fuerzas Armadas, los medios de comunicación, el Gobierno y la sociedad civil.

En medio de tanta incomprensión, egoísmo, personalismo, tanto interés por imponer los propios puntos de vista, parece que lo ocurrido en la isla es un fuerte llamado de atención a levantar la vista y pensar más en los demás y menos en nosotros mismos. Si queremos darle un sentido a lo ocurrido, y que no resulte en vano, oigamos ese llamado. Que caiga en tierra fértil y sirva de ejemplo para trabajar unidos en la reconstrucción por los más necesitados.

Difícilmente alguien haya hecho más por la reconstrucción, desde el mundo privado, que Felipe Cubillos. Su obra se puede observar en cualquier rincón del país. En la inauguración de escuelas en Iloca, Juan Fernández, Talca; en la reapertura del pequeño negocio de la señora Yolanda en Cauquenes; en los nuevos jardines infantiles de Dichato, Coronel, Talcahuano; en el hogar de niños en Villa Prat, en Talca. En Constitución, Pelluhue y Dichato entregó locales comerciales y cabañas, y en Iloca reestrenó el Circo de Las Montini, entre tantas obras benefactoras que le devolvieron la esperanza a cientos de familias.

Tal como dice la misión de "Desafío Levantemos Chile", busca, a través del mundo privado, solucionar problemas públicos, haciendo la conexión entre los que pueden y quieren ayudar, pero no saben cómo hacerlo, y los que necesitan ayuda, pero no tienen a quién acudir.

Felipe sirvió como un puente creíble entre los distantes mundos público y privado. En forma desinteresada supo poner por delante de cualquier otra consideración la eficacia, la eficiencia y la urgencia de las necesidades de tantas personas damnificadas. Se desesperaba con la burocracia y lentitud del aparato público. Fue crítico del proceso de reconstrucción, pero con autoridad moral para hacerlo. Es fácil criticar desde la galería. Buscaba que su ejemplo arrastrara a otros a sumarse a esta difícil tarea.

Hablé con Felipe el miércoles anterior al accidente, día en que escribió su penúltimo twit : "Muy buena reunión en Constitución para iniciar el programa de autoconstrucción en sitio residente. En muy pocos días empezamos a construir". Estaba muy entusiasmado con el nuevo subsidio de autoconstrucción asistida que habíamos lanzado hace pocos días, y que permitirá a decenas de miles de damnificados dispersos por cientos de localidades construir o adquirir una vivienda en su terreno.

Pero muchas familias necesitan ayuda para aplicar este novedoso subsidio, y él y su equipo estaban muy dispuestos a hacerlo. Con el ruido de fondo de las sierras trabajando en Constitución, comentamos que sería buena idea dar a conocer las bondades del programa mostrando las primeras dos casas de autoconstrucción durante este mes de septiembre. Su estilo eran los logros, no las promesas.

Él no podrá acompañarnos a entregar esas primeras casas, pero sé que su obra no quedará inconclusa, que su posta la tomará el resto de su equipo en "Levantemos Chile" y muchos otros que se unirán con el mismo coraje y visión. Más de 40 mil familias, principalmente de sectores rurales, necesitan volver a cobijarse bajo un techo digno, recuperar su hogar. Por ello, como Ministerio de Vivienda y Urbanismo invitamos a seguir el ejemplo de Felipe Cubillos.

La reconstrucción es muy compleja por su dispersión en más de 600 kilómetros y mil localidades, por los diferentes tipos de daños, por los verdaderos trajes a la medida que debemos diseñar y construir para las 220 mil familias damnificadas, pero tenemos la certeza y convicción de que si logramos construir un puente -tal como nos inspiró Felipe- entre el mundo privado, los alcaldes, dirigentes sociales, las familias, los parlamentarios, las autoridades regionales y los gremios profesionales podremos reconstruir mejor nuestro querido Chile.

La tarea de la reconstrucción es una tarea de todos, es una tarea país que requiere de la unidad que ha pedido reiteradamente el Presidente Sebastián Piñera, y que tan bien ejemplificó el "Desafío".

Que Dios acompañe a Felipe y que su ejemplo siga siendo una fuente inspiradora para la reconstrucción.

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