Nueva etapa de reconstrucción y desafíos del Minvu

Publicado el:08 de ago del 2011

Columna de Opinión en El Mercurio, de Rodrigo Pérez Mackenna, Ministro de Vivienda y Urbanismo.

Santiago, lunes 8 de agosto de 2011-. A poco más de tres meses de gestión en el Minvu, es momento de hacer un balance de lo que hemos avanzado y hacer algunas reflexiones de los desafíos que enfrentamos. En materia de Reconstrucción, la tarea prioritaria es cumplir las metas que nos ha puesto el Presidente, que son: Entregar 220 mil subsidios este año; Erradicar las 97 aldeas a junio de 2012 o tener sus viviendas en construcción y en franco estado de avance; Llegar a un 90% de avance de la reconstrucción a febrero de 2013 y; Terminar el 100% a febrero de 2014. Los plazos parecen extensos, pero comparados con experiencias internacionales anteriores, son un desafío enorme.

Entendiendo que cada día que una familia pasa sin un techo digno es mucho tiempo, hemos trabajado arduamente en una reingeniería de instrumentos y procesos. Lanzamos un paquete de medidas complementarias a los subsidios existentes. Estas incluyen en primer lugar, entregar subsidios de densificación a los centros de 22 las principales ciudades de las regiones O’Higgins, Maule y Biobío. Queremos recuperar con edificios de baja altura y diseños de arquitectura respetuosas de su entorno decenas de sitios baldíos en sectores claves de las ciudades, que están consolidados y que cuentan con equipamiento y servicios, y así evitar la migración a la periferia.

Entregaremos un nuevo subsidio de autoconstrucción asistida con especificaciones y planos, que les permitirá a 25 mil familias de sectores rurales comprar los materiales, contratar mano de obra y recibir asistencia técnica. Adicionalmente se podrá comprar e instalar uno de los más de 200 tipos de viviendas certificadas por el Ministerio.

Se eliminará la obligación de reconstruir en el propio terreno, mediante la entrega de un subsidio portable. Esto dará a muchas familias la posibilidad de adquirir una casa construida en otro lugar, vendiendo su sitio, o accediendo a financiamiento adicional.

Para las familias con problemas de sucesiones levantaremos la restricción de concurrencia del 100% de los herederos para obtener un subsidio y agilizaremos una serie de procesos burocráticos.

Reforzaremos los equipos, llegando a 500 profesionales dedicados a tiempo completo exclusivamente a la Reconstrucción. Queremos que haya una persona responsable por localidad, proyecto y tipo de subsidio para poder llegar con nuestras soluciones en el menor plazo posible. Nuestra meta es reducir el tiempo entre la entrega del subsidio y la vivienda de 2,5 años -como ha sido históricamente en el ministerio- a un año y medio.

Estas medidas han sido posibles en gran medida, gracias a un acuerdo político con los senadores de la Comisión de Vivienda, quienes con una mirada de Estado comprendieron que es necesario aunar voluntades en beneficio de las familias. Esperamos profundizar aún más este trabajo con el Parlamento.

El nombramiento del Delegado Presidencial de Aldeas y Campamentos, Felipe Kast, por parte del Presidente de la República, será clave para el trabajo social y de acompañamiento que necesitan las familias mientras se construyen sus viviendas, y permitirá gestionar y entregar soluciones con una mirada intersectorial. Necesitamos una reconstrucción más participativa, dialogante y unitaria.

Los campamentos, son un foco de especial interés del Presidente Piñera. Un catastro realizado en el Ministerio mostró una dura realidad. Hay 28.000 familias viviendo en ellos y no 20.000 como se suponía. Las familias viven allí 8 años en promedio, y estos tienen 21 años de historia promedio. Durante este Gobierno duplicaremos los subsidios asignados a ellos durante los últimos cinco años y les daremos solución a las 28 mil familias que viven actualmente en estos asentamientos. Pero el problema de fondo, y que debe ser abordado como un tema país y que explica la meta de terminar los campamentos durante esta década, es que hay 300 mil familias vulnerables esperando una casa. Los campamentos son solo la punta del iceberg.

En materia de programas regulares, lanzamos un nuevo subsidio para la clase media que beneficiará a 30.000 familias este año. Este consiste en un monto variable entre 500 y 100 UF, para viviendas entre 600 y 2.000 UF. En el primer llamado para 20 mil familias, tuvimos 33 mil postulaciones, 24 mil de ellas se hicieron pidiendo hora a través de la Web, lo que muestra un salto importante en calidad de atención. Estos subsidios están hechos a la medida de las necesidades de las familias, premian el esfuerzo y financian hasta el 80% de las familias más vulnerables.

Durante este segundo semestre esperamos sacar un nuevo decreto de subsidio con los cambios al Fondo Solidario de Vivienda I, para familias vulnerables, sin capacidad de endeudamiento, que han sido ampliamente debatidos con dirigentes vecinales, alcaldes y parlamentarios y que apuntan a mejorar la focalización y dar mas flexibilidad de elección y postulación. Esto se hace necesario cuando tenemos más de 3 mil casas sociales vacías y miles arrendadas.

Para el año 2030 la Región Metropolitana tendrá 8 millones de habitantes, y para el 2020 pasaremos de las actuales tres, a ocho metrópolis de más de 500 mil habitantes. Para que tengamos un desarrollo sustentable, con el debido cuidado del medio ambiente, con mayor cantidad de áreas verdes, con un uso más eficiente de las energías, en el que los desarrolladores se hagan cargo de las externalidades que generan, en el que nos preocupemos de la integración social, y de que la ciudadanía tenga una participación real en los cambios que vengan. Para mejorar la calidad de vida de nuestros barrios, y ciudades, estamos trabajando en un gran desafío, cual es lograr tener una Política Nacional de Desarrollo Urbano.


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