''De acá a 10 días deberíamos saber exactamente cuáles fueron los daños, la cantidad de casas inutilizables, las que se pueden arreglar'', sostiene Magdalena Matte.
Luego de ello, y no antes de un mes, se darán a conocer los caminos para la reconstrucción.
Santiago, 12 de marzo de 2010-. Inmediatamente después del terremoto, la actual ministra de Vivienda, Magdalena Matte, viajó a la zona más afectada con el hoy Presidente Sebastián Piñera. Lo que vieron, los llevó a "tomar la decisión inmediata de abrir un departamento nuevo dentro del Ministerio de Vivienda, que se llama «Reconstruyamos Chile»", que por un lado les permitiera abordar la catástrofe, sin interferir en las tareas cotidianas de su nueva cartera.
Hoy ya se trabaja en un catastro completo del real efecto en su área que dejó el terremoto, y por eso mismo aún espera esa información antes de entregar una opinión definitiva sobre la posible reforma a la Ley de Urbanismo para mejorar las normas -"Si es necesario hacerlo, lo haremos", responde- o los plazos para dar por superada la reconstrucción.
"De acá a 10 días deberíamos saber exactamente cuáles fueron los daños, la cantidad de casas inutilizables, las que se pueden arreglar", remata la ministra, quien reconoce que este terremoto causó un mayor descalabro en las viviendas de clase media, que en las casas sociales.
"Reconstruir 350 kilómetros de Chile es una tarea muy fuerte"
-¿Cómo enfoca la reconstrucción?
-Buscamos soluciones que sean definitivas. Mientras el Ministerio del Interior trabaja en resolver los temas de la emergencia, nosotros definimos una batería de soluciones para abarcar las necesidades de cada familia. En algunos casos serán ayudas para reconstruir o acceder a nuevas casas y en otros apoyaremos con asistencia técnica o recursos para reparar las viviendas.
Esto dependerá del nivel socioeconómico de los afectados, los niveles de daños y de nuestras posibilidades...
-¿Cuándo habría anuncio?
-No antes de un mes, una vez que tengamos el catastro entregado. Con él, podremos entregar las soluciones.
-Respecto a quienes están instalados en viviendas de emergencia, ¿cuánto tiempo pasará para que las familias tengan una solución definitiva?
-Iremos por parte... Primero resolveremos las situaciones de mayor gravedad en la emergencia... Reconstruir 350 kilómetros de Chile es una tarea muy fuerte, profunda.
-¿Qué opina de la crítica de alcaldes e intendentes que dicen "no queremos ver nuestras ciudades sembradas de mediaguas"?
-Estoy completamente de acuerdo: no vamos a permitir que Chile se transforme en un campamento permanente.
-Otras autoridades han hecho presente que no quieren demoler sus construcciones, por muy dañadas que estuvieran, porque hay un patrimonio detrás...
-Tenemos la obligación, el deber de respetar el patrimonio de esas regiones. Y por eso buscaremos soluciones a cada familia de acuerdo a esa realidad.
La opción para casas de adobe que se hayan caído la mitad es repararlas y no cambiar a las personas de su cultura y su origen. Si las personas quieren vivir en casas de adobe, tipo casa chilena, por supuesto que lo impulsaremos.
-¿Se analizarán nuevos materiales de construcción para esas viviendas?
-Estamos estudiando tecnologías que se han usado en otras catástrofes, en otras partes del mundo.
Estamos trabajando con algunas universidades, con entidades extranjeras expertas en siniestros, que nos están asesorando para buscar las mejores soluciones. Por ahora no las nombraré, y llegarán la próxima semana.
"Los programas tendrán que cambiar de prioridades"
-¿Cómo conjugará el objetivo del programa presidencial de mejorar la calidad y tamaño de las viviendas sociales, versus la urgencia de tener casas?
-Es una gran tarea... por eso creamos el departamento de reconstrucción de Chile, porque no queremos alterar el normal funcionamiento del ministerio.
Con esta catástrofe, los programas tendrán que cambiar de prioridades. Pero la idea es intervenir lo menos posible en la continuidad de las grandes políticas de vivienda.
-¿Una persona en casa de emergencia llegará a una vivienda con más metros cuadrados construidos y de mejor calidad?
-Dependerá de las condiciones (que tenía su vivienda)... Hay edificios del año 1991 que se cayeron y algunas casas que tienen menos años.
"Que se aplique todo el rigor de la ley a quienes no cumplieron las normas"
-¿Qué opinión le merecen los daños que hemos visto en viviendas de clase media, derrumbadas o dañadas estructuralmente?
-Hay un tema legal, que verán los tribunales de justicia. Las personas tendrán que acudir a ellos, para que se les aplique todo el rigor de la ley a quienes no cumplieron con las normas y a quienes tuvieron errores inaceptables en la construcción.
-¿Qué rol asumirá el ministerio en este tema?
-Daremos asistencia técnica. Pero es importante que muchas de estas personas se acerquen a sus inmobiliarias y a los bancos para que se hagan efectivos los seguros.
"No hay que dar la espalda al mar"
-Así como se reubicó Chaitén tras un desastre natural, ¿deberá hacerse lo mismo con Iloca, Dichato, Constitución...?
-En el caso de Chaitén, hay que cambiarse de ubicación para siempre. Pero no es el caso de los tsunamis.
Obviamente, no se puede construir sobre los lugares que están aún bajo el agua. En aquellos lugares que están hábiles, habrá que reconstruir malecones... No se puede olvidar que este país tiene 2.700 kilómetros de mar. No podemos dar la espalda al mar.
Fuente: Diario La Segunda
Periodista: María Teresa Ovalle