El incentivo a la compra de vivienda construida es uno de las 6 estrategias impulsadas por el Minvu, para favorecer la integración social, en el marco de su nueva política.
Martes 15 de mayo de 2007.
Vivir en un barrio bien ubicado mejora considerablemente la calidad de vida. Una de las novedades que trae la nueva política habitacional para los beneficiados por el FSV que desean comprar una casa construida o usada es que el Minvu extendió el Subsidio a la localización, que premiaba con hasta 150 UF la buena ubicación de viviendas sociales por construir. Ahora este beneficio se amplió a las ya construidas del Fondo Solidario I y II, que recibirán un subsidio adicional, para asumir el mayor valor que tienen dada su buena localización. El monto varía en función de un porcentaje del avalúo fiscal de la propiedad, pudiendo ser hasta 200 UF, en vez de 150 como era hasta ahora.
Otra buena noticia para los favorecidos con el subsidio FSV que deseen comprar una vivienda construida o usada, es que antes, la adquisición de una casa antigua con subsidio demoraba un promedio de 10 meses y ahora debe tardar un máximo de 60 a 90 días. La reducción de los tiempos disminuye los riesgos de que una familia que ha escogido una propiedad, pierda la oportunidad de comprarla, porque el vendedor se aburrió de esperar y surgió otro comprador.
Al mismo tiempo, se optimizan los lapsos del corretaje de la propiedad y no hay que esperar llamados, porque el banco de proyectos está permanentemente abierto a las “postulaciones” de las personas, todo el año, funcionando de un modo más amigable. En este marco, las operaciones son rápidas y seguras: elegida la propiedad y reunidos los requisitos para acceder al subsidio, la Entidad de Gestión Inmobiliaria Social (Egis), inicia los trámites asociados (tasación, estudio títulos, recepción municipal y promesa de compra venta), los que no debieran tardar más de 60 días.
“Ésta también es una buena noticia para los antiguos propietarios de viviendas sociales que han sido responsables en el pago de sus dividendos –indicó la Ministra-. Porque si ya pagaron totalmente sus casas y aspiran a una más grande o deciden irse a envejecer con los hijos, pueden vender ese primer hogar, porque hay otras familias que, también con ayuda del Estado, están interesadas en comprárselas, con las ventajas mencionadas”.